Tras el lanzamiento a finales de 2007 del plan Grenelle Environnement (web: www.legrenelle-environnement.fr) creado por el Estado Francés en concomitancia con representantes de la sociedad civil para preservar el medio ambiente y fomentar el desarrollo sostenible, y la posterior celebración de la Cumbre Grenelle Environment, el poder legislativo ha propuesto como resultado diversos proyectos de ley. En lo que se refiere a los transportes profesionales en Francia, se deberá incrementar el porcentaje de mercancías no trasportadas por carretera hasta un 25 % para el 2012 (actualmente es de un 14 %), y reducir las emisiones de carbono en un 20 % para el 2020, lo que supone un paso en favor del ferrocarril como medio para el transporte de mercancías.
Además de la desregulación del transporte de pasajeros, las autoridades europeas han votado por la liberalización progresiva del transporte de mercancías, empezando por el transporte internacional entre los Estados Miembros y, todo ello, en un contexto comercial que desde hace dos años es bastante más favorable en Francia.
Desde el año 2003, los operadores independientes tienen autorización para operar en suelo francés. La gestión de los enlaces de mercancías es responsabilidad de la Red de Ferrocarriles Franceses (RFF). Asimismo expide las licencias de explotación, forma al personal y proporciona seguridad a los operadores de transporte. Desde el 31 de marzo de 2006 el transporte de mercancías por ferrocarril ha quedado liberalizado. Actualmente se está creando una Comisión Reguladora del Ferrocarril (CRAF), que se ocupará de garantizar el acceso abierto a todos los operadores de ferrocarriles. Además, han aparecido otros operadores privados junto a los nacionales tradicionales en sectores en los que históricamente se empleaba el ferrocarril: productos químicos, productos alimenticios (cereales) y carga a granel (cemento, grava, hierro). Los nuevos operadores a veces son filiales de los tradicionales, como por ejemplo DB Schenker (Alemanía), Euro Cargo Rail (filial del grupo británico EWSI), BLS Cargo (Suiza), CFF Cargo (filial de los ferrocarriles suizos), CFL Cargo (ferrocarriles de Luxemburgo y ArcelorMital), VFLI (filial de la SNCF francesa), Veolia Cargo (filial de Veolia Transport), Rail 4 Chem (BASF alemana), y Europorte 2 (filial de Eurotunnel). Dichos operadores también están desarrollando sus actividades en el mercado de cargas parciales, que representa una alternativa para el transporte de mercancías en vehículos pesados.
La combinación del transporte por ferrocarril-carretera o multimodal ha experimentado un importante crecimiento en el sector de los contenedores. El traspaso de los vehículos pesados a la red ferroviaria se ha expandido con el desarrollo de la capacidad de carga ancha (B+) en los ejes principales, así como con la introducción de material rodante especializado a partir de la tecnología tradicional (carreteras rodantes alemanas y suizas), o por nuevas tecnologías como el remolque (camión ferrocarril) Modalohr. El transporte combinado clásico está representado en Francia por Naviland (ex CNC) y Novatrans. Por otra parte, los avances tecnológicos van acompañados de obras de infraestructura como la apertura del enlace ferroviario Perpiñán-Luxemburgo, de los principales túneles transalpinos como el túnel ferroviario de Lötschberg o el del Gothardo, que cruzan de norte a sur, y que se verán complementados con las conexiones norte-oeste y sur-este (por ejemplo la carretera rodante Alpina que se está construyendo en la actualidad), así como con los túneles adyacentes de carga ancha entre Lyon y la nueva entrada a Modane (región francesa del Rodano/Rhône-Alpes). Además, la inauguración del túnel Lyon-Turín representa un enlace clave en la red de transportes por ferrocarril europea, ya que conecta las regiones que se encuentran entre Barcelona y Budapest.
La apertura de las plataformas portuarias a la red ferroviaria general mediante la modernización de los haces de vías y de las vías muertas, y su funcionamiento a cargo de los operadores que están también autorizados a poner en marcha vías sencillas (Rail 4 Chem, Veolia, VFLI, etc.), pretenden atraer flujos de tráfico de mercancías, especialmente a aquellos enlaces especializados que conectan los puertos con sus zonas colindantes. Un ejemplo de ello, sería la modernización de la línea que conecta con el puerto de Le Havre, que sortea Rouen y el corredor de carga estrecha del Sena, y evita el cuello de botella de la estación de clasificación de París.